Siempre, desde que tengo uso de razón, me ha gustado inventar historias de todo tipo.
Recuerdo el primer cuento que escribí. Se llamaba “El ajo, la patata y el tomate” contaba la historia de estas tres verduras que investigaban un robo en el reino de las hortalizas, je, je, je, je, con él gané un concurso de la escuela, pero lo más importante es que descubrí que podía inventar mundos enteros y conocer toda suerte de personajes que parecían cobrar vida propia a medida que escribía sobre ellos.
Más tarde descubrí el mundo de la ilustración. Siempre me gustó dibujar, tanto como escribir, así que descubrí que mezclar ambas cosas... ¡era la bomba!.
Sobre todo me gusta la ilustración infantil, por su colorido, su expresividad, su optimismo y su inocencia.
¡Espero que os guste mi trabajo!